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Constelaciones con Mari

Qué son las constelaciones familiares y cómo es una sesión

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Publicado el · 9 min de lectura

Ilustración de varias personas de pie en una sala, ubicadas a distintas distancias, como en una constelación familiar

Las constelaciones familiares son una forma de mirar tu familia desde afuera: otras personas, o figuras sobre una mesa, ocupan el lugar de tus padres o tus abuelos, y lo que pasa entre ellas muestra cosas que de adentro no se ven. Las conocí buscando entender por qué yo repetía con el dinero lo mismo que mi mamá y que mi abuela. Aquí te cuento de dónde salen, cómo es una sesión por dentro, qué dice la evidencia y, al final, tienes un ejercicio para hacer en casa.

¿De dónde salen las constelaciones familiares?

Las armó Bert Hellinger, un alemán nacido en 1925 que fue sacerdote católico y pasó unos dieciséis años como misionero entre los zulúes, en Sudáfrica. Después dejó el sacerdocio y se formó en psicoanálisis y en varias escuelas de terapia, entre ellas la terapia familiar. De esa mezcla salió su método.

El trabajo de Hellinger se conoció en los años noventa, sobre todo por un libro que publicó en 1993 el psiquiatra Gunthard Weber recopilando sus talleres. Hellinger murió en 2019. Dejó muchos seguidores y también muchas críticas, algunas muy justas: más abajo las cuento, y si quieres la historia completa está en la sección sobre Bert Hellinger y su método.

La idea central es simple. Cada familia funciona como un sistema, y lo que una generación no pudo resolver (una muerte temprana, un hijo que se fue, una deuda, un secreto) tiende a aparecer en la siguiente.

¿Cómo es una sesión por dentro?

En una constelación grupal, la persona que consulta cuenta en pocas palabras qué le pasa. Después elige, entre las personas del taller, a alguien que la represente a ella y a alguien para cada familiar importante. Los ubica en la sala sin pensarlo mucho y se sienta a mirar.

Lo que suele sorprender es lo que pasa después. Quienes representan empiezan a sentir cosas: ganas de mirar al piso, de alejarse, frío, un peso en el pecho. La persona que guía les pregunta cómo están y propone movimientos o frases cortas para decirse entre ellos. Una constelación dura entre media hora y una hora.

Nadie sabe bien por qué los representantes sienten lo que sienten. Hellinger hablaba de un "campo"; otros lo explican por lo que se transmite en los gestos y en cómo se cuenta la historia. Yo no necesito resolver esa pregunta para ver que, cuando alguien mira a su familia ubicada en el espacio, entiende algo que hablando no había entendido.

Pongamos que Laura, 41 años, enfermera, consulta porque siempre termina prestando dinero que no le devuelven.

Primero ubica a su representante y a la de su madre. La representante de Laura se pone delante de la madre y dice que siente que tiene que cuidarla. Cuando la guía agrega a la abuela, que quedó viuda a los 30 con cinco hijos, la madre se da vuelta para mirarla y Laura, desde la silla, se pone a llorar. Lo que se vio ahí fue una hija cuidando a una madre que todavía miraba a la suya. Eso no le arregla las cuentas. Lo que cambia, a veces, es que deja de sentirse culpable cuando dice que no.

¿Qué se mira en una constelación?

Hellinger llamó "órdenes del amor" a tres ideas que aparecen en casi todas las sesiones. No son leyes científicas; son una forma de leer lo que pasa en una familia, y a mí me sirven.

La primera es la pertenencia: todos los miembros de una familia tienen derecho a su lugar, también el tío del que nadie habla, el primer novio de la abuela o el hijo que murió al nacer. Cuando a alguien se lo excluye, dice el enfoque, otro de la familia termina repitiendo algo de su historia sin saberlo.

La segunda es el orden de llegada: los que llegaron antes tienen prioridad sobre los que llegaron después. Los padres son los grandes y los hijos los pequeños. Cuando una hija se pone a cuidar emocionalmente a su madre como si fuera la madre, el orden se invierte, y eso cansa mucho.

La tercera es el equilibrio entre dar y tomar. En la pareja, lo que uno da y lo que recibe tiende a emparejarse. Con los padres no se puede: lo que nos dieron (la vida, para empezar) no se devuelve, se pasa a los que vienen después.

Hay un concepto más que vas a ver en todo el blog: la lealtad invisible. Lo usó primero el terapeuta familiar Iván Boszormenyi-Nagy en un libro de 1973. Es cuando repites, por amor y sin darte cuenta, el destino de alguien de tu familia para seguir perteneciendo: fracasas en lo mismo que tu padre, no te permites ganar más que tu madre, eliges parejas que se van como se fue tu abuelo.

¿Funcionan? Lo que dice la evidencia

La respuesta honesta es que hay poca evidencia y que la que hay es modesta. En 2013, un equipo de la Universidad de Heidelberg (Weinhold y colegas, en el Journal of Counseling Psychology) publicó un ensayo con grupo de control: las personas que participaron en talleres de constelaciones contaron que se sentían mejor que las que estaban en lista de espera, y esa diferencia seguía meses después. Es un estudio serio. También es uno solo, y medía bienestar general, no la mejoría de ninguna enfermedad.

Del otro lado, las críticas pesan. En 2019 el Ministerio de Sanidad de España incluyó las "constelaciones sistémicas" en su lista de pseudoterapias, y dejó las constelaciones familiares entre las técnicas que seguía evaluando. Varias asociaciones alemanas de terapia sistémica tomaron distancia de Hellinger a comienzos de los 2000 por su estilo, que a veces era muy autoritario, y por cosas que dijo sobre víctimas de abuso con las que yo tampoco estoy de acuerdo.

Mi postura es esta: las constelaciones no son un tratamiento médico ni psicológico y no hay que venderlas como tal. Son una forma de mirar tu historia familiar que a mucha gente le ayuda a entender de dónde viene lo que siente. Si tienes depresión, ansiedad que no te deja dormir o un duelo que te supera, eso va primero con un psicólogo o un médico. Las constelaciones pueden acompañar, pero no van en lugar de eso.

¿Constelación grupal, individual u online?

Sirven para cosas distintas. Prefiero el taller grupal, porque ver a una persona de carne y hueso ocupando el lugar de tu padre mueve algo que una figura sobre la mesa no mueve. Pero la individual y la online tienen sus ventajas, sobre todo si te da vergüenza hablar delante de desconocidos.

Grupal Individual Online
Quién representa a tu familia Otras personas del taller Figuras, muñecos o almohadones Figuras o papeles en tu casa
Privacidad Hablas delante del grupo Solo con quien te guía Solo con quien te guía, desde tu casa
Para qué la elegiría Ver la dinámica con fuerza Temas muy íntimos Una primera mirada o si vives lejos

¿Cuándo no conviene hacer una constelación?

No la haría en plena crisis, con ideas de hacerme daño, en las primeras semanas después de una muerte o si hay violencia en casa en este momento. En esos casos lo urgente es estar a salvo y acompañada o acompañado por un profesional.

También desconfiaría de quien guía la sesión si te dice qué pasó en tu familia como si lo supiera, si te presiona a perdonar o a reconciliarte con alguien que te hizo daño, o si promete resultados. Una buena constelación te muestra algo y te deja decidir qué haces con eso.

El mapa de tu familia en una hoja

Te lleva unos 20 minutos. Necesitas una hoja grande, un lápiz y un rato a solas. Es la versión más simple de una constelación, la que puedes hacer sin nadie más.

  1. Escribe arriba de la hoja una sola frase con lo que te pasa. Por ejemplo: "Siempre me falta dinero a fin de mes".
  2. Dibuja un círculo chico para ti, donde tu mano lo ponga primero. No lo pienses.
  3. Agrega a tu madre y a tu padre, a la distancia de ti que se sienta verdadera hoy, no la que debería ser.
  4. Suma a tus hermanos, a tus abuelos y a cualquier persona importante: alguien que murió joven, una pareja anterior de tus padres, un hijo que no nació.
  5. Mira la hoja un minuto entero sin escribir nada. Fíjate quién quedó lejos y a quién te dio vergüenza o pena dibujar.
  6. Escribe debajo una frase que empiece con "Me doy cuenta de que…".
  7. Guarda la hoja. No la rompas ni la vuelvas a mirar hasta mañana.

Qué suele pasar

Lo más común es notar una sola cosa que no habías conectado: que te dibujaste más cerca de tu madre que tu propio padre, o que te olvidaste de un hermano. Si no pasa nada, también está bien; a veces lo que aparece llega al día siguiente.

El error más común

Hacer el mapa buscando a quién echarle la culpa. Si terminas enojada o enojado con alguien, para ahí y vuelve otro día.

Cuándo no hacerlo sola o solo

Si estás con un duelo reciente, en una crisis o si hubo abuso en tu familia, haz este ejercicio con un profesional al lado.

Si este mapa te dejó pensando en tu madre, el siguiente paso es el ejercicio para sanar con mamá en casa, que trabaja ese vínculo en concreto. Y si quieres ver todos los ejercicios ordenados, están en la sección de ejercicios de constelaciones familiares.

Más sobre qué son las constelaciones

Preguntas frecuentes

¿Las constelaciones familiares tienen base científica?

Poca. Hay un ensayo con grupo de control de la Universidad de Heidelberg, publicado en 2013, que encontró mejoras en cómo se sentían los participantes meses después, y no mucho más. No hay pruebas de que sirvan como tratamiento de ninguna enfermedad, y en 2019 el Ministerio de Sanidad de España incluyó las "constelaciones sistémicas" en su lista de pseudoterapias. Yo las uso como una forma de mirar mi historia, no como un tratamiento.

¿Puede hacerme mal una constelación?

Sí, si la persona que la guía te impone lo que "pasó" en tu familia o te empuja a perdonar a alguien que te hizo daño. También si estás en plena crisis o con un duelo muy reciente. En esos casos lo primero es un profesional de salud mental.

¿Tengo que contar mi problema delante de todos?

No hace falta dar detalles. En la mayoría de los talleres alcanza con una frase ("me cuesta la relación con mi padre") y los datos básicos de la familia: quién murió joven, quién se fue, si hubo hijos que no nacieron.

¿Se pueden hacer online?

Sí. En la constelación online se usan muñecos o figuras sobre una mesa, o papeles en el piso de tu casa, y quien facilita te guía por videollamada. Para una primera mirada funciona bien.

¿Cuánto cuesta una sesión?

Depende mucho del país y de quien la facilite, y una sesión individual suele costar distinto que un lugar en un taller grupal. Pregunta el precio antes y desconfía de quien te ofrezca paquetes largos para "terminar" con tu problema.

Foto de Mari

Escrito por Mari

Mari escribe sobre constelaciones familiares desde lo que vivió con su propia familia. Es la autora de Soltando Cargas, un cuaderno de ejercicios para soltar lo que se hereda.

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