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Constelaciones con Mari

¿Funcionan las constelaciones familiares de verdad?

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Publicado el · 9 min de lectura

Mesa de madera con papeles impresos de un estudio, un lápiz y una lupa, junto a figuras de madera pequeñas puestas de pie

La respuesta corta es que hay poca evidencia, y la que hay es modesta. Un ensayo de la Universidad de Heidelberg encontró que quienes hicieron un taller de constelaciones de tres días se sentían mejor que quienes esperaban su turno, y una revisión de 2021 concluyó que los estudios apuntan a un efecto positivo pero son pocos y de baja calidad. Del otro lado, Wikipedia las describe como pseudociencia y no hay ninguna prueba de lo que se dice sobre "campos" o energías. Te cuento qué se estudió de verdad, con las fuentes, qué críticas me parecen justas y para qué creo yo que sí sirven.

¿Qué estudios hay sobre las constelaciones familiares?

El más importante es un ensayo controlado aleatorizado, que es el tipo de estudio más serio que se puede hacer con personas. Lo hizo un equipo de la Universidad de Heidelberg, en Alemania, con Jan Weinhold, Christina Hunger y Jochen Schweitzer, entre otros. Está registrado en ClinicalTrials.gov.

Participaron 208 personas de la población general (no pacientes) que querían hacer un taller de constelaciones. A la mitad, por sorteo, le tocó hacerlo enseguida: tres días de taller. La otra mitad quedó en lista de espera. A las dos semanas y a los cuatro meses se midió cómo estaban.

Los resultados se publicaron en 2013 en el Journal of Counseling Psychology (Weinhold y colegas, 2013). El título lo dice: los talleres mejoraron el funcionamiento psicológico de los participantes frente al grupo que esperaba. Un segundo artículo con los mismos datos, en la revista Family Process, encontró que también mejoró cómo vivían sus relaciones familiares y personales (Hunger y colegas, 2014).

Después siguieron a 104 personas del grupo que hizo el taller, con una edad media de 47 años y un 84 % de mujeres. A los ocho meses la mejora seguía, con un efecto que los autores calculan como moderado (Hunger-Schoppe y colegas, 2015). El proyecto de investigación siguió hasta 2023, según la página del grupo.

¿Qué dice la revisión de todos los estudios juntos?

En 2021 un equipo con Barna Konkolÿ Thege publicó en Family Process una revisión sistemática: buscaron todos los estudios cuantitativos sobre constelaciones familiares en seis idiomas hasta abril de 2020 (Konkolÿ Thege y colegas, 2021).

De más de 4.000 registros, solo 12 estudios cumplían los criterios mínimos, con 10 grupos distintos de personas y 568 participantes en total. Su conclusión tiene dos partes, y las dos importan. La primera es que la evidencia apunta a que las constelaciones mejoran la salud mental en la población general. La segunda es que la cantidad y la calidad de esa evidencia son bajas.

Dicho en simple: hay señales, no pruebas. Doce estudios con menos de 600 personas es muy poco al lado de cualquier tratamiento serio, que suele tener cientos de estudios detrás.

¿Por qué esos estudios no alcanzan para decir que "funcionan"?

Por cómo están hechos, sin que eso sea una crítica a los investigadores. Hay cuatro límites que conviene conocer.

La comparación fue con una lista de espera, no con otra actividad. Así no se puede saber si lo que ayudó fue la constelación en sí o cualquier cosa parecida: tres días en grupo, hablar de tu familia, sentirte escuchada o escuchado. Un taller de escritura o una terapia de grupo común quizá habría dado algo similar.

Los participantes eligieron ir. Eran personas interesadas en las constelaciones y con expectativas, y eso influye en cómo uno se siente después.

Las mediciones fueron cuestionarios que respondía la propia persona. Son útiles, pero dependen de cómo cada uno se ve a sí mismo.

Y casi todo viene de un mismo grupo de investigación. Falta que otros equipos, en otros países, repitan los estudios y encuentren lo mismo.

¿Qué haría falta para saberlo con más certeza?

Estudios que comparen las constelaciones con otra actividad de grupo, no solo con esperar. Que los hagan equipos distintos, en otros países y con personas que no hayan elegido el método de antemano. Y que alguien que no sepa quién hizo el taller evalúe los resultados. Mientras eso no exista, lo honesto es decir lo que dije arriba: hay señales y nada más.

¿Qué dicen las críticas?

Las críticas van por dos lados: la explicación del método y la forma en que se practica.

Sobre la explicación, la Wikipedia en español describe las constelaciones como una hipótesis pseudocientífica, y la inglesa las define como una forma de pseudoterapia y atribuye sus efectos a la sugestión, la empatía y el efecto placebo. Algunos practicantes explican lo que sienten los representantes con los "campos mórficos" de Rupert Sheldrake, que tampoco están demostrados. En esto estoy de acuerdo con la crítica: nadie sabe por qué los representantes sienten lo que sienten, y no hay que inventar una explicación que suene a física.

En España, en febrero de 2019, el Gobierno publicó una lista de 73 técnicas consideradas pseudoterapias. En ella aparecían las "constelaciones sistémicas", y las "constelaciones familiares" quedaron entre las técnicas en evaluación (El Nacional).

Sobre la práctica, la psiquiatra polaca Małgorzata Talarczyk analizó el método frente al código de ética de los psiquiatras de su país y encontró problemas en el contrato con el paciente, el diagnóstico, la supervisión y la confidencialidad (Talarczyk, 2011). Una constelación suele ser un evento único, frente a un grupo, sin seguimiento. Para alguien frágil, eso puede ser mucho.

A eso se suman las críticas al propio Hellinger, por su estilo autoritario y por lo que dijo sobre víctimas de abuso. Las cuento en quién fue Bert Hellinger.

Entonces, ¿son reales o no?

Depende de qué quieras decir con "real". Lo que pasa en una constelación es real: la gente siente cosas, llora, se da cuenta de algo que no había conectado. Eso lo ves en cualquier taller. Lo que no está demostrado es que haya un campo que transmita información de tu abuela a un desconocido, ni que una constelación cambie el destino de tu familia.

Mi postura es esta. Las constelaciones no son un tratamiento y no hay que venderlas como tal. Son una forma de mirar tu historia familiar desde afuera, que a mucha gente le ayuda a entender de dónde viene lo que siente. Eso ya es bastante, y es lo que los estudios de Heidelberg midieron: bienestar en personas sin un diagnóstico grave.

¿Para qué sí me sirven a mí?

Para hacerme preguntas que sola no me hacía. A mí me sirvió ver en una hoja que mi relación con el dinero se parecía demasiado a la de mi mamá y a la de mi abuela. Eso no lo dice ningún estudio. Es mi experiencia, y la cuento como tal.

Por eso en este blog propongo sobre todo ejercicios escritos, como el mapa de tu familia, la constelación en casa con papeles o el ejercicio para sanar con mamá en casa. Tienen menos riesgos que un taller con desconocidos y se pueden dejar en cualquier momento.

Lo que no haría: usar las constelaciones en lugar de un psicólogo si tienes depresión, ansiedad que no te deja dormir, un duelo que te supera o ideas de hacerte daño. Eso va primero con un profesional. Las constelaciones, como mucho, acompañan.

Pongamos que Javier, 50 años, contador, es escéptico. Su hermana lo convence de ir a un taller y él va "para demostrar que es todo sugestión".

Le toca representar al padre de otra participante. De pie en la sala siente un peso en el pecho y ganas de mirar el piso, y eso lo descoloca. Cuando sale, sigue pensando que nadie le demostró nada sobre campos ni energías. Pero esa noche llama a su propio padre, con el que no hablaba hacía meses. Las dos cosas pueden ser verdad al mismo tiempo: el método no está probado y a él le movió algo.

Tu propia medición, antes y después

Te lleva 10 minutos antes y 10 minutos después de cualquier constelación o ejercicio. Necesitas una libreta.

  1. Antes, escribe en una línea qué te preocupa. Por ejemplo: "Peleo con mi madre cada vez que hablamos".
  2. Ponle un número del 0 al 10 a cuánto te pesa hoy.
  3. Escribe qué esperas que cambie. Sé concreta o concreto: "Poder hablar con ella diez minutos sin gritar".
  4. Haz la constelación o el ejercicio.
  5. Un mes después, sin mirar lo que escribiste, vuelve a ponerle un número a lo mismo.
  6. Recién ahí compara las dos notas y anota qué cambió, si cambió algo, y qué más pasó en tu vida ese mes.

Qué suele pasar

Muchas personas notan un cambio chico, de uno o dos puntos. Otras no notan nada. Las dos respuestas son información.

El error más común

Atribuirle a la constelación todo lo bueno que pasó ese mes. Por eso el paso 6 pide anotar qué más pasó.

Cuándo no hacerlo sola o solo

Si el número del paso 2 es 9 o 10, o si lo que te preocupa es tu salud mental, este no es el camino para empezar. Habla primero con un psicólogo.

Si después de leer todo esto quieres probar con ejercicios escritos, sin talleres ni promesas, en Soltando Cargas hay un plan de siete días con diez minutos al día. Y si tu duda es más de fe que de ciencia, está el artículo sobre las constelaciones y la Iglesia católica.

Preguntas frecuentes

¿Las constelaciones familiares son reales?

Lo que pasa en una sesión es real: la gente siente cosas y a veces entiende algo de su familia. Lo que no está demostrado es la explicación que suele darse, como un "campo" que transmite información de los familiares.

¿Hay estudios científicos sobre constelaciones familiares?

Pocos. El más citado es un ensayo de la Universidad de Heidelberg con 208 personas, publicado en 2013. Una revisión sistemática de 2021 encontró 12 estudios en total y concluyó que la cantidad y la calidad de la evidencia son bajas.

¿Las constelaciones son una pseudoterapia?

Wikipedia las clasifica así, y en 2019 el Gobierno de España puso las "constelaciones sistémicas" en su lista de pseudoterapias. Yo prefiero no presentarlas como terapia: son una práctica de reflexión sobre la propia familia.

¿Pueden hacer daño?

Pueden, si quien guía impone su interpretación, presiona a perdonar a alguien que hizo daño o si la persona está en plena crisis. En esos casos lo primero es un profesional de salud mental.

¿Sirven para tratar una enfermedad?

No hay ninguna prueba de que sirvan para tratar enfermedades, ni físicas ni mentales. Si tienes un diagnóstico, sigue con tu médico o tu psicólogo.

Foto de Mari

Escrito por Mari

Mari escribe sobre constelaciones familiares desde lo que vivió con su propia familia. Es la autora de Soltando Cargas, un cuaderno de ejercicios para soltar lo que se hereda.

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