Constelaciones familiares con cartas asociativas

Por Mari
Publicado el · 8 min de lectura

Las cartas asociativas son imágenes sin significado fijo que, en una constelación, ocupan el lugar de las personas o de los muñecos. Eliges una carta para ti y una para cada persona de tu familia, las pones sobre la mesa y miras qué te dice cada imagen y cómo se relacionan entre sí. Funcionan muy bien sin nadie al lado, porque la carta te muestra algo que no elegiste pensando. Aquí te cuento qué son, qué mazo usar, en qué se diferencian del tarot y cómo hacer una constelación con ellas en media hora.
¿Qué son exactamente estas cartas?
Son mazos de cartas con ilustraciones o fotos que no tienen ningún significado escrito. Una puerta entreabierta, un niño mirando el mar, una mesa con platos vacíos. Las usan psicólogos y terapeutas de distintas escuelas para que una persona hable de lo que siente sin tener que encontrar las palabras primero. Las OH son de las más conocidas, pero hay muchas.
La idea es simple. Miras una imagen y le pones tu historia. Dos personas pueden mirar la misma carta del barco y una ver un viaje, y la otra a alguien que se va y no vuelve. Ninguna de las dos está equivocada.
En constelaciones familiares, las cartas hacen lo mismo que hacen las personas en un taller o los muñecos sobre la mesa. Ocupan un lugar. La diferencia es que, además de la posición, cada una trae una imagen, y esa imagen ya dice algo.
¿Qué mazo usar?
Cualquiera que tenga imágenes variadas y nada escrito. Personas, paisajes, animales, objetos, escenas de casa. Que haya algunas alegres y algunas tristes. Un mazo con solo imágenes lindas no sirve, porque todo lo que pongas va a quedar lindo.
Si no tienes un mazo, ármalo tú. Es más fácil de lo que parece y para muchas personas funciona mejor que uno comprado.
| Opción | Cómo se hace | Ten en cuenta |
|---|---|---|
| Mazo comprado de cartas asociativas | Lo usas tal cual | Revisa que no traiga un librito con significados |
| Mazo casero con recortes | Recortas 30 o 40 imágenes de revistas y las pegas en cartulinas del mismo tamaño | Mezcla temas; no elijas solo las que te gustan |
| Fotos impresas | Imprimes fotos de paisajes y objetos, sin gente conocida | Nada de fotos familiares: ahí ya sabes demasiado |
| Cartas de tarot | Usas solo la imagen | Tienen significados fijos que se meten en la lectura |
Para quien busca cartas para imprimir: un mazo casero de recortes hace exactamente lo mismo. Que las cartas sean del mismo tamaño y del mismo papel, para que no reconozcas ninguna por el reverso.
¿En qué se diferencian del tarot?
El tarot tiene un significado para cada carta y una tradición de usarlo para adivinar. Las cartas asociativas no tienen ninguna de las dos cosas. En una constelación eso pesa, porque si sacas la Torre para tu padre, es muy difícil no pensar en lo que "dice" la Torre.
Mi opinión es que el tarot no se lleva bien con las constelaciones. Empuja a buscar un mensaje de afuera, y en una constelación lo que importa es lo que aparece en ti. Si igual quieres usarlo, tápale el nombre a cada carta y no busques nada en libros. Mira solo el dibujo.
¿Boca arriba o boca abajo?
Las dos formas sirven, y muestran cosas distintas. Boca arriba eliges la imagen que te parece que representa a cada persona. Eso muestra cómo la ves hoy. Boca abajo la carta te toca sin elegirla, y la sorpresa al darla vuelta suele traer lo que no estabas mirando.
Yo empezaría boca abajo. Al principio cuesta, porque da miedo que salga una imagen fea para alguien que quieres. Ese miedo ya es parte de lo que vas a mirar.
La constelación de las cartas boca abajo
Te lleva unos 30 minutos. Necesitas un mazo de imágenes y una mesa despejada. Ten un cuaderno a mano.
- Escribe tu pregunta en una línea. Que hable de ti y de una relación concreta: "¿Qué me pasa con mi hermana desde que murió papá?".
- Mezcla el mazo y saca, boca abajo, una carta para ti. Sin darla vuelta, ponla sobre la mesa donde te lleve la mano.
- Saca una carta para cada persona de tu pregunta y ponla también boca abajo donde se detenga la mano. Para empezar, no más de cuatro cartas.
- Escribe en un papelito el nombre de cada persona y ponlo debajo de su carta.
- Da vuelta las cartas de a una, empezando por la tuya. Describe cada imagen en voz alta como si se la contaras a alguien que no la ve: "Hay una mujer sentada de espaldas, mirando una ventana".
- Recién después, di qué te provoca cada imagen. Anótalo al lado del nombre.
- Mira el conjunto. ¿Qué imágenes parecen mirarse? ¿Cuál queda sola? ¿Alguna carta te dan ganas de darla vuelta otra vez?
- Si sientes que falta alguien, saca una carta más, boca abajo, para "alguien que falta". Dala vuelta y fíjate qué aparece.
- Saca una última carta para ti con esta pregunta: ¿qué necesito para estar en mi lugar? Ponla junto a tu carta.
- Con la mano sobre tu carta, di una frase corta que sea verdad para ti. Si no sale ninguna, "Te veo" alcanza.
- Saca una foto de la mesa y guarda las cartas en el mazo.
Qué suele pasar
Lo más común es que en el paso 5 te sorprenda lo que dices al describir. Mucha gente se escucha a sí misma diciendo "está sola", "está esperando", "se está yendo", y se da cuenta de que no hablaba de la imagen. Si no te pasa nada con ninguna carta, no lo fuerces. Quédate con las posiciones, que se leen igual que con muñecos.
El error más común
Sacar otra carta cuando la que salió no te gusta. Si para tu madre sale una imagen oscura y la cambias por otra más amable, te perdiste justamente lo que vino a mostrarte. Una regla que ayuda: la carta que salió se queda, aunque te enoje.
Cuándo no hacerlo sola o solo
Si la pregunta tiene que ver con un abuso o una muerte violenta, no lo hagas sin alguien que guíe. Tampoco con un duelo de hace pocos meses. Y si una imagen te angustia mucho, tápala y deja el ejercicio para otro día.
Pongamos que Ernesto, 57 años, taxista, hace esta constelación con un mazo de recortes que armó su hija. Su pregunta es por qué no puede jubilarse aunque le alcanza el dinero.
Para él sale una carta con un hombre caminando bajo la lluvia. Para su padre, una fábrica con chimeneas. Para "el trabajo", un reloj. Al describir la del hombre bajo la lluvia dice: "Sigue caminando porque si se para se moja más". Se queda callado. Su padre trabajó en una fábrica hasta el día en que murió, con sesenta y dos años.
Saca la carta de lo que necesita y le sale una mesa con dos tazas. Dice en voz baja: "Papá, tú trabajaste hasta el final. Yo puedo parar". Esa semana no decide nada. Un mes después le dice a su mujer que quiere empezar a trabajar tres días en vez de seis, y ella se ríe porque se lo venía pidiendo hace dos años.
¿Cómo combinarlas con muñecos o frases?
Las cartas se combinan bien con otros métodos. Si ya hiciste una constelación con muñecos sobre la mesa, puedes poner una carta boca abajo delante de cada figura y darlas vuelta al final. La imagen suele agregar algo que la posición sola no decía.
También puedes cerrar con una frase. Las frases sanadoras que se usan en constelaciones funcionan mejor cuando antes viste algo, y las cartas te dan ese algo para mirar.
Si es tu primera vez constelando sin nadie al lado, lee antes cómo hacer constelaciones familiares uno mismo, que explica cuándo vale la pena hacerlo sola o solo y cuándo no. Si las cartas te gustan y quieres otros ejercicios cortos, están los 10 ejercicios cortos de constelaciones familiares. Y si prefieres un cuaderno que te lleve día por día, ese es Soltando Cargas.
Preguntas frecuentes
¿Qué cartas asociativas compro para constelar?
Cualquier mazo de imágenes sin palabras ni significados escritos sirve. Lo importante es que tenga escenas variadas (personas, paisajes, objetos) y que ninguna te diga qué significa. Si no quieres comprar, puedes armar tu propio mazo con recortes de revistas.
¿Puedo usar cartas de tarot?
Puedes, pero yo no lo recomiendo. El tarot tiene significados fijos y mucha gente lo asocia con predecir el futuro, y eso tiende a que leas la carta en vez de mirar lo que te provoca. Si lo usas, hazlo solo como imagen y no busques qué "significa".
¿Las cartas de frases sanadoras sirven para esto?
Sirven para otra cosa. Las cartas con frases te dan algo para decir al final de un ejercicio. Las asociativas ocupan el lugar de una persona o de un sentimiento. Se pueden combinar: primero las imágenes, después una frase.
¿No es todo proyección mía?
Sí, y para eso se usan. La carta no sabe nada de tu familia. Lo que dices al mirarla sale de ti, y por eso ayuda a ver cosas que no te animabas a decir de frente. No lo tomes como un mensaje de afuera ni como una verdad sobre los demás.

Escrito por Mari
Mari escribe sobre constelaciones familiares desde lo que vivió con su propia familia. Es la autora de Soltando Cargas, un cuaderno de ejercicios para soltar lo que se hereda.