Qué significa tomar al padre según Bert Hellinger

Por Mari
Publicado el · 9 min de lectura

Para Bert Hellinger, tomar al padre es dejar que la mitad de tu vida que vino de él entre en la tuya, sin pedirle que haya sido otro padre. Es el movimiento que completa al de tomar a la madre, y Hellinger lo describía como un paso: el hijo sale del mundo de la madre y va hacia el padre. Cuando el padre faltó, porque murió o porque estaba sin estar, ese paso queda a medio dar. Aquí te cuento qué decía Hellinger, qué pasa con el padre ausente desde este enfoque, dónde no estoy de acuerdo con él y un ejercicio para dar ese paso en casa.
¿Qué decía Hellinger sobre tomar al padre?
Hellinger hablaba de los dos padres como las dos fuentes de la vida de un hijo. Uno no es más importante que el otro, aunque cumplen papeles distintos. En su manera de verlo, la madre es el primer mundo del niño: el cuerpo, el alimento, la protección. El padre es el que, en algún momento, lo invita a salir de ahí hacia el mundo de afuera.
Por eso hablaba de un movimiento. Primero el niño está con la madre. Después, si las cosas van bien, se da vuelta y va hacia el padre, y desde el padre mira hacia la vida. Hellinger decía que este paso es especialmente importante para los hijos varones, pero que las hijas también lo necesitan. Esa diferencia por sexo hoy me parece discutible; lo que veo en los talleres es que a mujeres y a hombres les pesa por igual un padre que no pudieron tomar.
Hay un detalle de su enfoque que sí me resulta muy útil. Hellinger observaba que muchas veces el hijo no puede ir hacia el padre porque la madre, sin decirlo, no lo deja. Porque está enojada con él, porque la abandonó o porque necesita al hijo de su lado. En las constelaciones se ve claro: el hijo mira a la madre antes de mirar al padre, como si pidiera permiso. Y muchas veces el movimiento se destraba cuando la madre le dice algo como "Él es tu padre. Puedes ir hacia él".
Todo esto está en sus talleres y en libros como Órdenes del amor. Lo resumo con mis palabras; Hellinger lo decía de forma bastante más tajante, y algunas cosas que dijo sobre padres violentos me parecen injustas con las víctimas. Las cuento en la sección sobre Bert Hellinger y su método.
¿Qué es un padre ausente en constelaciones?
Es un padre que no ocupa su lugar en la historia del hijo, por la razón que sea. Puede haber muerto cuando el hijo era chico. Puede haberse ido, o no haber reconocido nunca al hijo. Puede haber emigrado o haber formado otra familia. Y puede haber estado en la casa todos los días y, aun así, no estar: callado, deprimido, metido en el trabajo o en el alcohol.
En las constelaciones, el padre ausente casi siempre aparece de la misma forma. Su representante queda lejos y de costado, mirando hacia algún lugar que no es la familia. Cuando se pregunta qué miraba, aparecen cosas de su propia historia: un padre que también se fue, una guerra, un hermano muerto, una primera mujer que nadie nombra. Esto no lo justifica. Ayuda a entender que su ausencia tenía una historia anterior a ti.
A lo que queda en el hijo hoy se le llama, en redes y en libros de autoayuda, "herida paterna". Igual que la herida materna, es un nombre popular y no un diagnóstico.
¿Cómo se nota no haber tomado al padre?
Se nota, sobre todo, en la relación con el mundo de afuera. Personas que empiezan muchas cosas y no terminan ninguna. Personas que se quedan en trabajos que no les gustan porque salir les da miedo. Una relación con la autoridad complicada, que va de pelear con todos los jefes a no animarse a pedir un aumento.
También en la pareja. Mujeres que eligen hombres que se van, como se fue el padre. Hombres que no saben bien cómo ser padres porque no tuvieron un modelo, y que van de la ausencia a la exigencia con sus hijos. Y en el cuerpo de muchos hijos se nota algo más difícil de nombrar: una sensación de no tener respaldo, de estar parados sin nadie atrás.
Ninguna de estas señales prueba nada por sí sola. Son cosas que a veces se ven más claras cuando se pone al padre en su lugar.
Pongamos que Diego, 28 años, programador, nunca conoció a su padre. Su madre le contó que se fue antes de que él naciera, y nunca más se habló del tema.
En la constelación, Diego pone a su madre y a él muy juntos. Quien guía le pide que ubique también al padre, y Diego dice que no sabe dónde ponerlo. Termina dejando al representante en la puerta de la sala. Durante un rato largo no pasa nada. Después la representante de la madre dice que siente culpa. Quien guía le propone mirar al padre y decirle "Te quise. Tenemos un hijo". Recién ahí el representante del padre da unos pasos hacia adentro. Diego, desde la silla, dice que nunca se había imaginado a sus padres queriéndose. Esa noche le pregunta a su madre cómo se conocieron. Ella le cuenta una historia de veinte minutos que él no conocía.
Un ejercicio para tomar al padre
Este ejercicio representa el movimiento que describía Hellinger: del lado de la madre hacia el padre, y del padre hacia la vida. Es distinto de cómo sanar con papá, donde pones a los dos padres detrás de ti. Aquí se trata de caminar.
El paso de mamá a papá
Te lleva unos 20 minutos. Necesitas tres hojas, un marcador y espacio para caminar unos cuatro pasos.
- Escribe "mamá" en una hoja, "papá" en otra y "la vida" en la tercera.
- Pon las tres en el piso en línea recta, separadas por dos pasos: mamá en un extremo, papá en el medio y la vida en el otro extremo.
- Párate al lado de la hoja de mamá, mirando hacia la de papá. Quédate un minuto ahí. Fíjate si te cuesta mirarla o si tienes ganas de mirar a mamá.
- Si quieres, di hacia mamá: "Mamá, voy hacia papá. Tú sigues siendo mi madre".
- Camina despacio hasta la hoja de papá y párate frente a ella. Si no puedes llegar, quédate donde te detengas.
- Di: "Papá, tú eres mi padre. La mitad de mi vida me llegó por ti". Si no lo conociste, agrega: "Aunque no te conozca".
- Si puedes, sigue: "Te tomo como mi padre. Tal como fuiste".
- Párate al lado de la hoja de papá y date vuelta hacia la hoja que dice "la vida". Siente que él queda detrás de ti.
- Da un paso hacia "la vida". Quédate ahí un minuto, mirando hacia adelante. Después junta las hojas.
Qué suele pasar
El momento que más remueve suele ser el paso 3, antes de caminar. Mucha gente siente que dejar a la madre para ir hacia el padre es traicionarla. Otros llegan a la hoja de papá y sienten enojo en lugar de alivio. Las dos cosas son comunes y no quieren decir que lo hiciste mal.
El error más común
Forzarte a llegar hasta la hoja del padre. Si en el paso 5 te frenas a mitad de camino, quédate ahí y di "Hasta aquí puedo llegar hoy". Esa frase sirve más que una llegada falsa. Lo he visto en muchas personas: la segunda o tercera vez llegan solas.
Cuándo no hacerlo sola o solo
Si tu padre fue violento o abusó de ti, si murió hace poco o si estás en una crisis, no hagas este ejercicio a solas. Hazlo con un psicólogo o con alguien de confianza al lado.
¿Y si mi padre fue violento?
Entonces tomar al padre se vuelve muy chico, y está bien que así sea. Puedes quedarte con "La vida me llegó por ti" y no agregar nada. No tienes que caminar hacia él, ni perdonarlo, ni verlo. En el ejercicio puedes poner la hoja de papá lejos, fuera de la línea, y caminar directo hacia "la vida".
Aquí me separo de Hellinger. Algunas de sus intervenciones con víctimas de violencia y de abuso empujaban a la persona a inclinarse ante el padre agresor, y eso a mí me parece un error. Reconocer de dónde vienes no te obliga a nada frente a quien te hizo daño. Si todavía hay violencia en tu vida, lo primero es estar a salvo, con ayuda profesional.
¿Qué le digo a un padre ausente?
Muchas veces lo difícil es encontrar las palabras. En frases sanadoras para papá hay frases ordenadas por situación: el padre que se fue, el que murió, el que no conociste, el violento. Si lo tuyo es un padre muerto, la sección de duelo y pérdidas también te puede servir.
El movimiento equivalente con la madre está en qué significa tomar a la madre. Si quieres trabajar lo que heredaste de los dos a un ritmo de diez minutos por día, está Soltando Cargas. Y los demás artículos sobre tu padre están reunidos en la sección de la relación con papá.
Preguntas frecuentes
¿Se puede tomar al padre si nunca lo conocí?
Sí. Tomar al padre no depende de haberlo conocido. Se trata de reconocer que la mitad de tu vida te llegó por él, aunque no sepas su nombre, y de darle un lugar en tu historia en vez de dejarlo como un hueco del que no se habla.
¿Es verdad que sin tomar al padre no te va bien en el trabajo?
Hellinger relacionaba al padre con salir al mundo y con la profesión, y mucha gente lo repite como regla. Yo lo tomaría como una idea para mirar, no como una ley. No hay estudios que lo demuestren, y hay muchas personas a las que les va bien en el trabajo con un padre ausente.
¿Tomar al padre es perdonarlo?
No. Puedes tomar al padre sin perdonarlo y sin estar de acuerdo con lo que hizo. Lo que tomas es la vida y tu origen, no sus decisiones.
¿Qué pasa si mi madre no quiere que me acerque a mi padre?
Es más común de lo que parece, sobre todo después de separaciones difíciles. Tomar al padre pasa adentro tuyo y no necesita que tu madre esté de acuerdo, ni que te acerques a él. Si decides acercarte, esa es otra decisión, y es tuya.
¿Y si mi padre fue violento?
Puedes reconocer que la vida te llegó por él sin acercarte, sin justificarlo y sin volver a verlo. Lo primero es tu seguridad. Este trabajo, con un padre violento, va con un profesional de salud mental.

Escrito por Mari
Mari escribe sobre constelaciones familiares desde lo que vivió con su propia familia. Es la autora de Soltando Cargas, un cuaderno de ejercicios para soltar lo que se hereda.